
1 - The Getaway(★)
2 - Dognation
3 - Mr Clean
4 - After All
5 - Odds and Frauds
6 - Red My Mind
7 - Sylly Clones
8 - No Angel
9 - The X-Stream(★)
10 - Polaroids
A finales de Agosto del pasado 2005 saltaba la noticia; Denis D'Amour, más conocido como Piggy, guitarrista fundador de los legendarios canadienses y tecnócratas del Metal VOIVOD, fallecía a causa de un fulminante cáncer de colon que acababa con su vida pocas semanas después de haberle sido diagnosticado.
Como si de una circunstancia ajena al grupo se tratase, el resto de miembros de VOIVOD deciden tirar adelante su nuevo disco de estudio aprovechando todo el material que el propio Piggy había dejado compuesto en su ordenador personal. Así pues, apenas transcurrido un mes de la muerte del guitarrista, VOIVOD se encierran en el estudio y dan vida a este "Katorz", disco que como algún avispado habrá podido deducir, supone el catorceavo en su ya extensa y meritoria carrera.
Al igual que otras formaciones de su misma generación, VOIVOD siempre fueron unos adelantados a su tiempo y cada uno de sus lanzamientos se caracteriza por mostrar una nueva faceta del grupo nunca vista hasta el momento. De la misma forma, la cantidad de bandas que reconocen haber sido influenciadas por VOIVOD es prácticamente infinita, algo que, sumado a su siempre sensata y honesta actitud musical y ética enteramente independiente, Underground y anticomercial, hacen de esta banda el claro ejemplo de lo que supondría una formación de culto.
Su carrera podría dividirse en 3 grandes bloques que definen y caracterizan las diferentes mutaciones que ha sufrido la banda canadiense a lo largo de estos 25 años de existencia. En sus inicios, VOIVOD popularizaron una forma de entender el Speed/Thrash como el arte de la trasgresión musical, sin reglas ni requisitos en términos de producción de ningún tipo; Crudeza, velocidad, primitivismo sonoro y una lírica centrada en la ciencia ficción y la amenaza nuclear como principales fuentes de inspiración. Como muestra de ello, quedarán para la posteridad sus 4 primeras obras de estudio, repletas de rabia y personalidad a raudales, aunque eso sí, no aptas para todos los públicos, sobretodo para los oídos más finos y todavía algo inexpertos en la materia. Tras el sublime "Dimension Hatross", la banda ficha por la multinacional MCA y edita sus 3 discos más accesibles, que no por ello cualitativamente inferiores, siendo seguramente "Nothingface" el más laureado y reconocido. Los nuevos VOIVOD ponen freno a su velocidad y agresividad descontrolada y apuestan por "musicalizar" en cierto modo sus composiciones haciéndolas más fáciles de digerir, con un marcado regustillo progresivo, aunque eso sí, manteniendo su distintivo sello personal e intransferible, al menos en lo musical, caracterizado sobretodo por la guitarra de Piggy, única e inimitable, siempre poniendo en práctica unos riffs metálicos de influencias jazzeras marca de la casa. No obstante, "Nothingface", "Angel Rat" y "The Outer Limits", a pesar de que les reportaron un público más mayoritario y abierto de mente, provocaron que sus fans leales de siempre acabaran por darles la espalda ante la ausencia del extremismo de sus inicios y como no, la pérdida de su estética visual característica: The Voivod, también conocido como Korgull, el guerrero de la era post nuclear surgido de la mente del batería Away, había desaparecido por completo y había pasado a mejor vida. Llegados a mediados de los 90, las tendencias metálicas estaban cambiando y entre otras cosas, el Grunge había barrido con todo así que no tocaba sino reinventarse de nuevo y dar una vuelta de tuerca más al sonido de la banda. Fruto de ello, y de la deserción de su vocalista de siempre, Snake, y de su bajista Blacky, la banda ficha a Eric Forrest, quién pasa a encargarse de la voz y el bajo provocando que VOIVOD por primera vez se conviertan en un trío. En esta nueva etapa, y con esta formación, los canadienses lanzan dos discos como la copa de un pino, "Negatron" y "Phobos", laureados por muchos pero incomprendidos por otros tantos, pues en ellos, VOIVOD "deathmetalizan" sutilmente su sonido, gracias en parte a la voz gutural de Eric Forrest. Llegados a finales de la década de los 90, un grave accidente de tráfico deja fuera de juego a Eric y la banda se queda en un estado semi embrionario hasta que Jason Newsted, bajista de METALLICA (y fan confeso de VOIVOD incluso antes de unirse a las filas de la banda de James y Lars) se une al grupo junto con el recuperado Snake. Con este nuevo line-up, VOIVOD dan vida a "Voivod", un disco que no hace sino reivindicarse como punto de partida para una nueva era en el grupo, ya sin Eric en él y con las miras puestas en su propuesta más popular; La de principios de los 90.
Lejos queda el Thrash vertiginoso y primitivo de sus primeros lanzamientos, incluso la dureza de sus discos con Eric Forrest al frente. En "Katorz", tal y como ya hiciesen en "Voivod" 3 años atrás, VOIVOD apuestan por el formato de siempre, con canciones digeribles, de duraciones que oscilan entre los 4 y los 5 minutos y con un Snake cuyo trabajo resulta de lo más melódico que se ha oído en mucho tiempo en el contexto en el que se mueven VOIVOD.
Realmente, si has escuchado su anterior y homónimo disco de estudio, no esperes grandes cambios, salvo que ahora da la sensación de que Jason está más integrado en el grupo y fruto de ello las composiciones son más sólidas y atractivas.
En términos globales, "Katorz" vendría a ser un disco convencional de Hard/Heavy, directo, con algún que otro toque Stoner e incluso metalo-alternativo, melódico en sus estribillos y complejo en cuanto a ciertos riffs de guitarra y estructura de las canciones, nada nuevo en el entorno de VOIVOD. Piggy, poco antes de fallecer, se encargó de traspasar todo el material que tenía compuesto para este disco a sus compañeros de grupo y gracias a ello, ahora podemos saborear esos punteados y riffs disonantes tan característicos suyos. No vamos a engañar a nadie, a pesar de que "Katorz" podría ser uno de los discos más accesibles de VOIVOD, dista mucho de lo que hoy se entiende
comúnmente por disco "accesible". Dicho de otra forma, si esperas encontrar algo parecido a EDGUY, WITHIN TEMPTATION o IN FLAMES, aléjate ya no solo de este disco sino de cualquier otro con el logotipo de VOIVOD en su lomo. Sin ir más lejos, aún recuerdo la cara de pánico/asco que se le quedó a un servidor cuando le pasaron "Negatron" nada más salir, sin embargo, con el tiempo se ha convertido junto a "Killing Technology", "Dimension Hatross" y "The Outer Limits" en un merecido
clásico.